Vamos a escribir…una obra de teatro

Anímate, y escribe tus obras de teatro. No es un género tan fácil como escribir cuentos o poesía, y su realización excede el solo escrito literario (guion), pero con paciencia, podemos escribir nuestras propias obras de teatro.

Para  ello, miremos las características de este género.

Las obras de teatro son creaciones literarias de carácter dramático, que relatan una historia diseñada para ser representadas por actores en un escenario, ante un público o audiencia. Una obra de teatro es a la vez un texto (guion) y una  representación por actores (escenificación).

Lo que sucede en la obra no está descrito ni narrado, ni comentado directamente por el dramaturgo, sino visto por el espectador. La obra está escrita, pero lo principal en ella es lo que ocurre en la escenificación – por esto, existen obras dramáticas sin palabras, en las cuales se utilizan gestos y actitudes que expresan el conflicto.

La obra teatral se caracteriza por la reunión de ellas en diversos códigos, como el verbal, el paraverbal y el no verbal. Cuando hablamos de código paraverbal, nos referimos a aquel que complementa al verbal, esto es entonación, énfasis y pausas. En la categoría de códigos no verbales encontramos los gestos, la música, el sonido, la iluminación, la escenografía, el vestuario y el maquillaje. Esta confluencia de códigos permite dar vida en el escenario al mundo creado por un escritor (que crea la obra dramática) y el director, que es el responsable del espectáculo u obra teatral.

Por su propia naturaleza, la obra de teatro conjuga los diálogos y los elementos visuales y sonoros para crear escenas, durante las cuales se desarrollan las diferentes partes de la trama. Una obra de teatro suele estar compuesta de varias escenas, sin que exista un número prefijado de ellas.

Las ibras teatrales se basan en un guión, un texto que incluye los diálogos  que han de ser interpretados por los actores. El guion suele incluir las descripciones de las escenas e indicaciones sobre cómo deben comportarse y moverse tanto actores como escenógrafos.

La obra puede abordar cualquier tema, aunque en función de su contenido, se clasifican en subgéneros. Los principales son:

  • Drama.
  • Comedia.
  • Tragedia.
  • Sátira.

Características de una obra de teatro

Más allá de las culturas o la época en que fueron creadas, las obras de teatro tienen una serie de características en común:

  • Tienen una doble función pues pasan del texto a la puesta escena: es decir, están escritas para ser interpretadas y por tanto tienen dos vertientes, como texto literario y como representación. Este doble significado diferencia muy claramente a la obra de teatro de otros géneros literarios.
  • Tienen personajes, que interactúan durante la obra: los personajes se expresan principalmente a través del diálogo, pero también mediante acciones, gestos o expresión de emociones. Suelen ser representados por actores. Aunque existen otras variantes, como el teatro de marionetas, donde los personajes son marionetas manejadas a su vez por actores.
  • Responden a una estructura propia: la estructura más habitual de las obras de teatro es la de «planteamiento, nudo y desenlace». Se trata de una estructura que funciona muy bien en la narración de historias, manteniendo y atrayendo la atención del público. Aunque es habitual la ruptura de la estructura, como en el caso de los finales abiertos o de obras que buscan sorprender con el texto o la escenografía, más allá de narrar una historia.
  • Son representadas en un escenario, el cuál ha sido diseñado previamente y posee un ambientación específica: la descripción del entorno y la ambientación se realiza a través de las indicaciones del dramaturgo en el texto, y es responsabilidad del director y del equipo de producción llevarlo a la realidad. La ubicación de público y escenario puede variar, produciéndose mayor o menor interacción entre ellos.
  • Son representadas e interpretadas ante un público o audiencia, permitiendo diferentesformas de  interacción con éste. Por tanto, las obras de teatro se escriben pensando en el efecto que producirán en los espectadores. Los actores se presentan en vivo, y la reacción de la audiencia puede influir en la actuación y viceversa.
  • Se basan en el diálogo de los personajes:  no suele existir un narrador que describa los eventos o los pensamientos internos de los personajes. Todo se comunica a través del diálogo y la acción escénica.
  • La figura del director o directora de la obra es clave para la puesta en escena de la obra: el director se encarga de materializar la escenografía y de dirigir a los actores en su interpretación de las líneas, los movimientos y las expresiones faciales. Estas indicaciones son esenciales para dar vida a la visión que se tuvo de la obra en el momento de escribirla.
  • Tienen una duración determinada: la duración de las obras suele ser limitada y están diseñadas para ser representadas en un período específico de tiempo. Con frecuencia el público conoce también el tiempo de duración de la obra.

Elementos de una obra de teatro

Los elementos básicos de una obra de teatro son;

La trama

La trama es el hilo conductor de la historia narrada en el obra. Es la secuencia de eventos del relato e incluye la introducción de personajes, el desarrollo de la acción y la resolución de conflictos. De hecho, el conflicto es esencial en una obra de teatro y puede surgir entre los propios personajes o con elementos externos. El conflicto es el eje conductor de la trama y crea la conocida como tensión dramática, cuya resolución suele coincidir con el final de la obra.

Los personajes

Los personajes son los protagonistas de la trama. Se trata de figuras ficticias que interactúan entre sí en la obra. Se las describe tanto física como psicológicamente, especialmente a los personajes principales. Cada personaje tiene un nombre, una personalidad, objetivos y conflictos propios, pero los principales suelen estar más desarrollados y ser más complejos.

Las escenas (y los actos)

La obra de teatro se divide en actos que, a su vez, se dividen en escenas. La escenas son, además, las secuencias principales de las obras, pues cada una de ellas responde a una situación determinada. Están marcadas por cambios en el escenario, la entrada o salida de personajes, o cambios en el tiempo o lugar. Estos cambios ayudan a organizar la obra y permiten que la audiencia siga la acción y comprenda la evolución de la historia.

La ambientación

La obra de teatro requiere la recreación del entorno físico, social y temporal en el que se desarrolla la acción.

La descripción del entorno físico y la configuración del escenario son elementos importantes. Esto incluye elementos para ubicar al público en un contexto determinado y en ella juega un importante papel tanto el mobiliario o los objetos que utilizan los personajes, como la luz e incluso el sonido. Por ejemplo, si una escena se desarrolla «bajo una tormenta», pueden incluirse paraguas para los personajes, efectos sonoros de lluvia, etc.

Tipos y clasificaciones de las obras de teatro

Si bien es cierto que el teatro clásico se basa en la concurrencia de diversos personajes a partir de una sucesión de diálogos, las obras de teatro pueden abarcar más de una forma o estructura literaria.

Puede haber un guion teatral que contemple un único personaje, como el monólogo. Del mismo modo, puede existir un guion teatral sin diálogos, como el teatro mudo. Las opciones pueden ser aún más diversas.

Según la forma literaria

Desde el punto de vista de la forma discursiva, se pueden enumerar los siguientes géneros teatrales:

  • Tragedia
  • Comedia
  • Tragicomedia
  • Drama
  • Auto sacramental
  • Auto mariano
  • Paso
  • Entremés
  • Vodevil
  • Monólogo
  • Ópera
  • Teatro musical
  • Sainete
  • Teatro de títeres
  • Teatro de sombras
  • Teatro negro
  • Teatro de calle
  • Pantomima

La obra de teatro en la Antigua Grecia

Las obras de teatro como las conocemos en su sentido tradicional tienen su origen en la Antigua Grecia. Surgieron a partir de los rituales religiosos de aquel entonces.

Los griegos desarrollaron esencialmente dos formas teatrales: la tragedia y la comedia.

La tragedia griega

  • Es un género teatral se desarrolló principalmente en Atenas durante el siglo V a.C.
  • La tragedia cumplía un fin educativo, pues pretendía moralizar al grupo social por medio de la representación de historias míticas con desenlaces basados en el sentido del destino.
  • Estas obras dramáticas formaban parte de las festividades religiosas dedicadas al dios Dionisio.

La comedia griega

  • A diferencia de la tragedia, la comedia griega se centraba en el humor y la sátira social. Jugaba con los personajes y las situaciones de forma cómica, buscando la risa o sonrisa del espectador.
  • La comedia permitía liberar a través de la parodia y la risa los sentimientos de frustración social.
  • Al igual que la tragedia, formaba parte de las festividades dedicadas al dios Dionisio.
  • En ambos casos, el teatro cumplía una función muy importante en la Antigüedad llamada catarsis, que se define como purgación de los sentimientos, bien sea a través del llanto o a través de la risa.
  • El desarrollo del teatro occidental está influenciado directamente por los modelos y principios teatrales griegos de la Antigüedad, si bien a lo largo de la historia mucho se ha transformado.

Ejemplos de obras de teatro

Algunas de las obras de teatro más famosas de la historia son:

  1. Romeo y Julieta – William Shakespeare
  2. Hamlet – William Shakespeare
  3. La tragedia de Macbeth – William Shakespeare
  4. Otelo – William Shakespeare
  5. La Celestina – Fernando de Rojas
  6. Don Juan Tenorio – Tirso de Molina
  7. La vida es sueño – Pedro Calderón de la Barca
  8. Fuenteovejuna – Lope de Vega
  9. El burlador de Sevilla y convidado de piedra – Tirso de Molina
  10. Esperando a Godot – Samuel Beckett
  11. Un tranvía llamado deseo – Tennessee Williams
  12. La gaviota – Antón Chéjov
  13. Edipo Rey – Sófocles
  14. Antígona – Sófocles
  15. Los Miserables – basada en la novela de Victor Hugo
  16. El mercader de Venecia – William Shakespeare
  17. Tartufo – Molière
  18. El misántropo – Molière
  19. La Ronda – Arthur Schnitzler
  20. Tres hermanas – Antón Chéjov

Si quieres leer estas obras, vincúlate como socio  de LEO Club Mundial de Lectura clubleo.net

Referencias

Drama. Wikipedia

Vamos a escribir una obra de teatro.

Conociendo las principales características de la obra teatral, que tal si elaboramos una obra teatral?

Como podemos tener limitaciones en cuanto a la consecución de actores, escenografía y demás elementos  necesarios (vestuario, maquilla, utilieria), para iniciar nuestro camino como dramaturgos, podemos recurrir las formas teatrales mas senciilas de representación verbal: el diálogo, el monólogo, el soliloquio y el aparte.

El diálogo: es el intercambio de mensajes entre dos o más personas, alternando los papeles de emisor y receptor. Se representa a través de los parlamentos de los personajes o voces dramáticas.

El monólogo: es una forma discursiva que permite al personaje estando solo en el escenario, plantear dudas acerca de las decisiones o compromisos que va a tomar en su fuero interno. Es la expresión de pensamientos y sentimientos sin esperar respuesta.

El soliloquio: es una forma discursiva en la cual el personaje habla en voz alta, estando solo, refiriéndose no a sí mismo, sino más bien al acontecer con presencia de un auditorio no necesariamente identificable. Su diferencia con el monólogo es muy sutil y está en la presencia de un interlocutor. Muchos autores no notan la diferencia entre ellos y toman los términos como sinónimos.

El aparte: es una forma discursiva en donde un personaje habla en voz alta, suponiendo que los demás no lo escuchan, estableciendo además cierta complicidad con el público.

El mutis: se caracteriza como el silencio de un personaje, que señala su retirada de la escena.

Es importante establecer los elementos técnicos (externos) que contribuyen a la organización y mejor comprensión del texto dramático.

ACTO: corresponde a cada una de las partes en las que se divide la totalidad de la obra, generalmente, cada uno desarrolla un aspecto del conflicto, configurando la trama de manera gradual.

ESCENA: corresponde a distintos periodos de la acción dramática que están marcados por la entrada o salida de uno o más personajes.

CUADRO: Se relaciona con la ambientación física o escenografía. Los cambios escenográficos.

ACOTACIÓN: corresponde a las indicaciones que da el dramaturgo para dirigir a los actores (forma de moverse, tono de voz, salidas o entradas, vestuarios, etc.) y los cambios de escenarios (descripciones de cada cuadro). Generalmente aparecen entre paréntesis y con una letra diferente a la utilizada en el resto del texto.

APARTE: corresponde a aquellos momentos en los cuales el personaje habla en voz alta, pero no se dirige al resto de los personajes, sino que su receptor es el público.

MUTIS: cuando un personaje sale de la escena.

DRAMATURGO: Es el autor de la obra dramática. Determina el ambiente y el tiempo en el que los personajes desarrollan sus acciones.

Los Personajes:

Son quienes dan vida al texto dramático en la escena son los actores. Ellos son creados por el autor de la obra y desarrollan el conflicto así como su resolución a través de los personajes que representan, existen diversos tipos:

Protagonista: Es el personaje principal. Es quien representa una de las fuerzas que normalmente existen en la obra dramática y que se encuentran en conflicto.

Antagonista: Es también un personaje importante y representa a la otra fuerza que lucha. Es quien se opone al protagonista. Está en contra de que él logre sus objetivos.

Personajes secundarios: Son aquellos que no representan a una de las dos fuerzas en conflicto, sino que se suman a una de las dos, dando su apoyo ya sea al protagonista o al antagonista

Personajes colectivos: Son un tipo de personaje que, a pesar de ser una sola persona, representa a muchas otras. Es como si fuera la encarnación de un grupo. Puede ser, por ejemplo, un representante del pueblo, o de lo súbditos del rey.

Personajes alegóricos: constituyen la encarnación de aquellas cosas abstractas, que no son personas. Evidentemente, estos son personajes simbólicos, a los que se le dan las características de aquellas cosas a las que representan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *